TEMOIGNAGE

 

GABRIELA AGUIRRE

Soy voluntaria por el compromiso y el interés que tiene la organización de, no solo salvar bosques nativos (flora y fauna), sino todo lo que lo compone y rodea incluyendo el sector social. Demostrar que es posible salvar bosques sin afectar a las comunidades y pueblos originarios, y además comprobar que se puede obtener materia prima trabajando con un bosque en pie, es una forma de verdadera de demostrar el aprecio por la vida en todas sus formas.

Gabriela Aguirre

MARIO BORTOT

Siempre me gustó andar por la montaña; será el espíritu de exploración o simplemente la satisfacción que me produce vagar por el mundo.

En el año 2005 tuve la oportunidad de visitar Pumalín, uno de los fundos de Douglas Tompkins en la Patagonia Chilena. Recuerdo que remontamos el río Vodudahue en kayak y nos alojamos en uno de los puestos. Nos llevaron a conocer los invernaderos donde crecen los pequeños alerces que luego serán transplantados para recuperar el bosque que la tala indiscriminada practicamente ha extinguido en esa zona. El Proyecto se llama “Alerce 3000″… recuperar el bosque de alerces para el año 3000…, si Don Doug piensa a 1000 años vista, yo por lo menos quiero hacer un pequeño aporte a través del Banco de Bosques.

Mario Bortot

LAURA ARAKI

Me incorporé al voluntariado de Banco de Bosques a partir de escuchar un anuncio que se realizó por radio en 2011. Desde ese día, al ir adentrándome cada vez más en la causa, y entender que se puede intervenir de manera directa y eficiente para detener la desaparición de nuestros bosques nativos, el interés por involucrarme y ser parte del proyecto fue creciendo.

Conozco y confío el trabajo diario del staff y los voluntarios, por lo que me sumo al compromiso que han asumido. En lo personal, este espacio permitió que descubriera un nuevo ámbito de mi vida que disfruto y siempre implica nuevos desafíos.

Laura Araki

DANIEL "RASTEL" RASTELLI

La primera vez que ingresé a la web de Banco de Bosques, me impactó lo práctico y directo que era el sistema de donación por grilla y fue instantáneo que al donar una pequeña suma mensual mi nombre ya figuraba “salvando” ese metro cuadrado de nuestro país, evitando la deforestación, protegiendo el hábitat de especies en peligro y colaborando a la creación de futuros parques nacionales.

Me emocioné ni bien recibí un mail de agradecimiento, la promesa de mi estaca e inmediatamente me surgió la necesidad de poder colaborar. Así fue que un día me aparecí en Palermo. Una mañana en que muchos voluntarios reciclaban envases PET y entre mate y mate llenábamos enormes bolsones que se transformarían en nuevas hectáreas salvadas de bosques. En un ambiente relajado y alegre donde todos trabajaban como un equipo y me sentí tan a gusto que prometí volver, porque estaba experimentando la necesidad interna de ser parte de ese objetivo valioso, de dar el salto de la virtualidad a la realidad y meter MANOS A LA OBRA!

Gracias Banco por esta oportunidad.

Daniel “Rastel” Rastelli

NORA CASTELLANI

Cuidar nuestros bosques es una obligación como humanos para preservar la vida.

Supe, hace unos años de la existencia de Banco de Bosques y decidí donar. Conozco del sacrificio que significa para esta organización, batallar en pos de su propósito.

Nuestra donación es necesaria. Yo confío en Banco de Bosques.

Nora Castellani

LIS PIÑERO

“No solo ayudas a la sociedad. Te ayuda a crecer como persona.”

Desde chica sentía interés por la naturaleza. Por eso, además de la elección de carrera, es ayudante interina de la cátedra de Química de la Facultad de Agronomía. En 2001, Lis detectó una convocatoria de la ONG por Facebook. Quería cambiar la realidad, ayudar en lo que podía y no sabía cómo. “Así es como te enrolas en una ONG”, cuenta. Y agrega: “Te hace mirar la realidad de otra manera”.

En Banco de Bosques, Lis se encarga de concientizar a la ciudadanía en el cuidado del medio ambiente, la divulgación de sus eventos, la toma de datos de nuevos interesados y de los viajes de capacitación a los bosques. Asegura que la preservación del medio ambiente ya se convirtió en un compromiso para ella. “Quería canalizar mi necesidad de salvar bosques a través de mi colaboración con la ONG. Y me llevé mucho más que todo eso: grandes experiencias personales, amigos y un gran crecimiento personal.”

Lis Piñero
23 años. Estudia Ciencias Ambientales en UBA. Trabaja en una consultora ambiental.